-El compañero general recaba los servicios de su entrenador personal.
-Ah, ¿ya son las 18 horas? El día se me ha ido volando, compañero mayor. Mucho trabajo, usted sabe…
-Sí, ya son las 18 horas y el compañero general recaba los servicios de su entrenador personal, el joven y fornido subteniente Lara.
-¡Entendido, compañero mayor! El joven y fornido subteniente Lara asistirá cuanto antes a sus deberes. El Cabernet Sauvignon ya está listo, como siempre. Y los calzoncillos con bordados dorados acaban de salir prestos de la lavandería.
-Perfecto, compañero capitán Valdivia. Es hora entonces de la operación diaria “Flamenco Rosado”.
-¡A sus órdenes, compañero mayor! A las 18:15 horas el joven y fornido subteniente Lara se encontrará cooperando con la preparación física y espiritual de nuestro general.
Por esos vaivenes del destino, con el paso del tiempo el compañero general fue ascendido a instancias superiores y el joven y fornido subteniente Lara se encarga del gimnasio de la comandancia








